Más de 600 alumnos y alumnas de Primaria y Secundaria han participado durante el curso 2025-2026 en el Programa Educativo del Geoparque Las Loras, una iniciativa que permite a los escolares descubrir que muchos de los contenidos que estudian en las aulas también pueden reconocerse directamente en el territorio que les rodea: en sus rocas, sus formas del relieve, sus fósiles, sus ecosistemas, sus pueblos y su patrimonio cultural.

A lo largo de los últimos meses, el territorio reconocido por la UNESCO ha vuelto a convertirse en un aula al aire libre para el estudiantado de los centros educativos del Geoparque y para el de otros colegios e institutos de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid. En esta ocasión, fueron seleccionados 20 grupos de entre las 42 solicitudes recibidas: ocho de la provincia de Palencia, diez de Burgos y dos de Valladolid, correspondientes a seis clases de Primaria y catorce de Secundaria. Unos datos que reflejan el creciente interés de los centros por participar en una propuesta que vincula el aprendizaje curricular con el conocimiento y la conservación del entorno más próximo.

El programa se ha desarrollado a través de itinerarios adaptados a las diferentes etapas educativas, combinando actividades en los centros escolares, materiales didácticos, propuestas de aprendizaje basadas en el juego y salidas de campo. En el caso de Primaria, el alumnado se ha aproximado a conceptos básicos relacionados con la geología, la biodiversidad y el cambio climático, mientras que los grupos de Secundaria han trabajado aspectos como la historia geológica, los procesos geológicos que han dado forma al territorio a lo largo de millones de años y la interpretación in situ del paisaje.

APRENDER A CONOCER Y CUIDAR EL TERRITORIO. Las salidas de campo han permitido aplicar los contenidos trabajados previamente en el aula en enclaves como Orbaneja del Castillo, la ruta Las Fuerzas de la Tierra en Rebolledo de la Torre, el Espacio Natural de Las Tuerces, el Monumento Natural de Covalagua, Peña Castillo, el Centro de Recepción de Visitantes del Geoparque 2.5.0 de Villadiego, el Museo del Petróleo de Sargentes de la Lora o la Cueva del Agua de Basconcillos del Tozo.

Los alumnos han realizado salidas de campo para ver in situ lo aprendido en el aula.

“EL Geoparque Las Loras cuenta con formaciones geológicas muy accesibles para el público juvenil, que permiten observar sobre el terreno ejemplos tan representativos como el río invertido o los paisajes kársticos, contenidos que aparecen de forma recurrente en los libros de texto. Para el alumnado de Secundaria supone una forma práctica de aplicar lo aprendido y, en Primaria, una oportunidad para despertar la curiosidad por una ciencia apasionante, pero todavía poco divulgada”, explica Nerea Arias, coordinadora del Programa Educativo.

Por su parte, Sandra Fernández, monitora de la iniciativa, destaca su capacidad para conectar a los escolares con el entorno más próximo. “Cada vez existe más distancia entre los jóvenes y la naturaleza, incluso entre quienes viven en pueblos. La geología puede resultar abstracta en el aula, pero cuando salen al campo y reconocen pliegues, fallas o anticlinales, los contenidos cobran sentido y complementan muy bien el currículo escolar”, señala.

UNA PROPUESTA QUE CONVENCE A LOS CENTROS.  La valoración realizada al término del programa confirma la buena acogida de la iniciativa entre los centros participantes. El profesorado concede una calificación excelente al conjunto de las actividades y destaca especialmente su adecuación a las edades del alumnado, así como su utilidad para complementar los contenidos trabajados durante el curso en las aulas.

Las salidas de campo han sido uno de los aspectos mejor valorados de la experiencia, tanto por el interés natural y cultural de los enclaves visitados como por la oportunidad que ofrecen de trasladar al paisaje lo aprendido previamente. Los docentes subrayan, además, la claridad de las explicaciones, su rigor científico y la capacidad del equipo educativo para despertar el interés de los escolares.

“El programa es un complemento excelente al trabajo que realizamos en el aula y permite a los alumnos conocer y valorar el territorio, y pasar un día de actividad al aire libre y convivencia estupendos. También felicitar a las monitoras, que hacen la actividad amena a la vez que educativa”, señala uno de los comentarios recogidos en la evaluación.

La respuesta de los centros apunta también a la continuidad de la propuesta, ya que prácticamente todos los docentes que han participado en la encuesta manifiestan su voluntad de repetir la experiencia y recomiendan el programa para futuras ediciones. Para Nerea Arias y Sandra Fernández, esta valoración supone una “satisfacción y un impulso” para seguir trabajando con la misma ilusión. “Comprobar que el profesorado valora el programa y que conseguimos llegar al alumnado nos confirma que vamos por buen camino y nos anima a seguir mejorando”, subrayan.

ENCUENTROS CRETÁCICOS. Como parte de esta edición del Programa Educativo, el Geoparque Las Loras celebró también una nueva edición -y ya van tres- de los Encuentros Cretácicos, una jornada concebida para que alumnado de distintos centros pueda compartir los trabajos desarrollados durante el curso y participar en actividades vinculadas al conocimiento, la creatividad y la convivencia en torno al territorio.

La iniciativa se desarrolló en el marco de la XII Semana de los Geoparques Europeos, y permitió a los jóvenes no solo ser destinatarios de las acciones educativas, sino también protagonistas a la hora de comunicar lo aprendido, intercambiar experiencias y compartir con otros estudiantes su mirada sobre el territorio.

Con el cierre de esta nueva edición, el Geoparque Mundial UNESCO Las Loras reafirma su compromiso con la educación ambiental, científica y patrimonial, y con una propuesta que año tras año acerca a los escolares la riqueza de un territorio que puede leerse, comprenderse y cuidarse desde las propias aulas y, sobre todo, desde el contacto directo con el paisaje.