Castrecías inauguró el pasado domingo, 7 de junio, la rehabilitación de su antigua Casa del Pastor, un edificio comunal estrechamente ligado a la historia ganadera de la localidad que recupera ahora su utilidad con el objetivo de volver a acoger un uso relacionado con la actividad ganadera.
El acto se celebró coincidiendo con la festividad del Corpus, una de las fechas más señaladas para los vecinos de Castrecías, en una jornada que permitió conocer el resultado de la intervención y poner en valor la recuperación de un inmueble con un fuerte significado para la localidad.
La actuación, impulsada por el Geoparque Mundial UNESCO Las Loras en el marco del proyecto Laboratorio GAD-EX -desarrollado entre 2024 y 2025 con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU-, ha sido ejecutada por el Grupo de Acción Local Adeco Camino con la colaboración de la Junta Vecinal de Castrecías.
La intervención ha permitido conservar un edificio que forma parte de la memoria colectiva del pueblo y al que, a partir de ahora, se le podrá dar un nuevo uso. Según explica la alcaldesa pedánea de Castrecías, Rita García, la Junta Vecinal contempla tanto la posibilidad de alquilar la vivienda a algún pastor o profesional ganadero de la zona como la de que este recurso pueda contribuir, en algún momento, a atraer de nuevo la trashumancia a la localidad.

UN EDIFICIO CON MEMORIA QUE RECUPERA SU UTILIDAD. Las características de la rehabilitada Casa del Pastor remiten a la función que este tipo de inmuebles desempeñaron durante generaciones en muchos pueblos de esta zona de Burgos: alojar a los pastores encargados del cuidado del ganado de los vecinos, mientras estos se ocupaban principalmente de las labores agrícolas. En algunos casos, los edificios compartían además funciones con la casa concejo o con la escuela.
La Casa del Pastor de Castrecías recuerda así un modelo de organización comunitaria estrechamente ligado al aprovechamiento compartido de los pastos y a la vida cotidiana de los pequeños núcleos rurales. Aunque la figura del pastor comunal fue desapareciendo con el paso del tiempo, el edificio conserva la huella de una actividad esencial en la historia de la localidad.
“Toda la vida hubo dos casas, la del vaquero y la del pastor, que estuvieron en uso hasta el año 2005. Desde entonces, el pueblo siempre ha tenido la ilusión y la intención de recuperar este edificio y, ahora que hemos podido hacerlo, la gente se ha volcado con el proyecto, incluso ha colaborado a la hora de amueblarla” , explica Rita García.
La alcaldesa pedánea se muestra satisfecha con el resultado de la intervención y agradece especialmente el trabajo realizado por el profesional encargado de la obra. Según reconoce, “no fuesencillo encontrar a alguien dispuesto a asumir la rehabilitación y ejecutarla dentro del plazo previsto”.
UNA APUESTA POR EL FUTURO DEL MEDIO RURAL. La recuperación de la Casa del Pastor trasciende la conservación de un inmueble histórico. En una localidad como Castrecías, la disponibilidad de un espacio vinculado a la ganadería puede convertirse en un recurso para favorecer la continuidad de esta actividad y contribuir a mantener vivo el pueblo.
La actuación recupera, además, la memoria de prácticas tradicionales estrechamente ligadas al paisaje de Las Loras, como la trashumancia, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Una actividad que hoy ya no está presente en Castrecías, pero cuyo posible regreso encuentra en la rehabilitación de este edificio una nueva oportunidad.
Con esta intervención, el Geoparque Las Loras, Adeco Camino y la Junta Vecinal de Castrecías muestran cómo la recuperación del patrimonio rural puede servir no solo para conservar la identidad de los pueblos, sino también para generar recursos útiles y abrir nuevas posibilidades de futuro en el territorio.




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